miércoles, 28 de enero de 2009

Pasear y trasladarse a pie en pequeños trayectos, una actividad física saludable y sostenible

Hacer realidad un Mundo más sostenible es posible si actuamos en consecuencía mediante pequeñas acciones diarias individuales. Dicho esto quiero exponer un ejemplo muy concreto que acontece en mi pueblo cada mañana y que justo es todo lo contrario a dicha sostenibilidad.
Cada mañana las familias se ven con la necesidad de trasladar a sus hijos al centro educativo. De lunes a viernes, muchos padres o madres usan el vehiculo para tal fin hasta la misma puerta del colegio. Al menos en mi pueblo se lia una buena, y es algo que no logro entender.
Lo entenderia puntualmente si la metereología no diera tregua, pero con las horas de sol que tenemos y las distancias tan cortas a recorrer desde los domicilios a los distintos centros educativos, no puedo entender dicho hábito. Pasar del coche y caminar, incide beneficiosamente sobre nuestra salud y la del planeta.
A nivel físico, pasear o desplazarse a pie contribuye positivamente a mejorar nuestro sistema cardio-respiratorio. Si lo hacemos habitualmente, con el tiempo notaremos que nos cansamos menos en nuestras tareas diarias, nuestros sentidos estarán más despiertos, mejorando asi la atención y la concentración, estando más despierto en nuestro trabajo. También mejorará nuestra fuerza en el tren inferior, tanto en piernas como en glúteos.
Por otro lado, a nivel afectivo, se incentiva la comunicación entre el padre o madre con su hijo, pues creo que se activarian conversaciones entre ellos, y lo mas importante el hábito sirve como ejemplo a seguir por el hijo.
Por último, la naturaleza y el medio ambiente nos lo agradeceria con mucho gusto. Gracias al matutino giño, contribuimos individualmente a reducir las emisiones de CO2 a la atmosfera, consumimos menos carburante por lo que lo notaremos en nuestro bolsillo semanal, y sobre todo estamos contribuyendo hacer realidad que otro mundo es posible.
Pasear con tu hijo cada mañana caminito del cole. Sólo hace falta hacerlo para que funcione. Es bueno, bonito y barato. Garantizado.

jueves, 22 de enero de 2009

Año de nieves, año de bienes


A 350 kilómetros de distancia de la Costa de la Luz se encuentra la Estación de Esquí y Montaña de Sierra Nevada (Granada-Spain). Tal vez sea la mejor Estación de esquí y snowboard de Europa si hablamos en términos genéricos y comparamos sus horas de sol con el resto de estaciones europeas. Este año está siendo excepcional, tal vez histórico, en precipitaciones, y sí podemos decir que para Granada el presente año otorga credibilidad eso de "año de nieves, año de bienes",aunque para el resto nos cueste mucho creer que en este 2009 se vaya a cumplir tal máxima, por lo menos para la mayor parte de esta sociedad.


Para quien no lo conozca, el esquí es un deporte de montaña que consiste en el deslizamiento por la nieve, por medio de dos tablas sujetas a la suela de las botas del esquiador mediante fijaciones mecánicas. Este deporte surgió de la necesidad de desplazarse por la nieve en los países alpinos y nórdicos. En esencia los esquíes (o tablas) es un medio de transporte, un vehículo, que te permite desplazarte. Cuando aprendes a conducirlo, y sobre todo, y tal vez lo más importante, a frenar, os aseguro que la sonrisa se convierte en el ejemplo más claro de la felicidad interior.


Sierra Nevada la conozco bien. Ojalá la conociera mejor, pero decidí estar cerca del mar, al cual le dedico ahora más tiempo, no por otra cosa sino porque lo tengo más cerca (sonrisa). Os invito a conocer Sierra Nevada, si puedo os llevaría de la mano, mas sé que existen buenas comunicaciones e informaciones al respecto que os hacen sentiros más libres, pero que si estáis perdidos, contad conmigo. Si decidís acercaros a Sierra Nevada para visitarla y quién sabe, para practicar y conocer este deporte no dudeis en poneros en contacto conmigo, cinco años de experienca me atesoran. ¡Buen Viaje!


jueves, 27 de noviembre de 2008

Granada, donde vivir y amar.

La vida se hace fácil en Granada. Terminos como Malafollá (Dícese de una cualidad inmaterial e inherente a todo granaíno. Viene a ser como una mezcla de apatía, desgana y lo contrario de simpatía) o La vin compae (Expresión de asombro ante un hecho insólito); platos gastrónomicos de dudosa digestión como las migas, el choto o el plato alpujarreño o las habas con jamón, sin olvidar la disgestion fantastica del jamón de Trevelez y las tapas; caminos emblemáticos pioneros del montañismo en este pais, como el camino de los neveros o la vereda de la estrella, montañas inolvidables para quien las enfila, como el Mulhacen, el Veleta o el Alcazabal (y muchos más de más de 3.000 metros de altura) o barrios como el del Realejo con su plaza de la Cruz o el tan nombrado y recorrido Albaycin con su vecino Sacromonte, y su Estación de Esqui con más horas de sol que un jornalero de los de antes. Ilustres personajes como Mariana Pineda, Federico, Carlos Cano, Miguel Rios, los Morente, padre e hija, Curro del Albaicin, su Universidad fundada en 1531, su antigua INEF, donde me gradué, llamada por entonces F.CC.A.F.D.,y como no, esas puestas de sol en el Mirador de San Nicolás, teniendo enfrente a la niña de mis ojos: La Alhambra. Granada, como la palma de mi mano. Ya lo dijo Francisco Alarcon: "dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada como ser ciego en Granada"


Pero no lo vivo con nostalgia, sigo unido a esta ciudad. Allí conservo grandes y buenos amigos. Por ello cada vez que puedo cojo carretera y manta y me cuelo por la A-92 a la altura de Antequera, un viaje lleno de inquietudes, deseoso de descubrir nuevas sendas, nuevos horizontes y nuevas perspectivas.


sábado, 15 de noviembre de 2008

Un vejeriego entre el Jónico y el Adriático

Como si de un libro de aventuras se tratara, la experiencía en bici que realicé an abril de 2008, recorriendo la costa del Salento bajo (provincia de Lecce, Italia), mas que aventura fue todo un descubrimiento. La península salentina, también conocida como el "tacón de la bota" italiana, fué el escenario de mi vida durante el invierno y la primavera del 2008.

Llegué al Sur de Italia fruto de la casualidad y de la insistencia. Una beca Leonardo de la Unión Europea como colaborador del departamento de Educación Física en el Liceo de Copertino me permitió conocer la cultura de un país vertebrado por una gran diferencia norte y sur.
La "nonna", una Atala modelo "travel" comprada en las trastiendas de Lecce fué mi única y fiel compañera. La Ruta, cien por cien por asfalto, bordea la costa sur italiana del Jónico y el Adriático. Dos días a pedales, entre dos aguas (o tres, pues también me llovió), entre olivos y chumberas, entre vallas de piedras y casitas blancas, entre pescadores, turistas y moteros, entre acantilados, playas y calas, entre dos azules, el del mar y el celestial.

martes, 11 de noviembre de 2008

Dos Bahias, la bicicleta y buenos amigos.

Dos Bahías. Cádiz y Algeciras. El Atlántico y el Mediterráneo. El poniente y el levante. Un camino, la bicicleta y la compañía de buenos amigos. Eso basta para tener un fin de semana lleno de sensaciones.

El corredor verde "Dos Bahías" une las dos ciudades portuarias más importantes de la provincía de Cádiz, atravesando, en uno de sus tramos, parte del Parque Natural de los Alcornocales.
El camino, antigua vía pecuaria, consta de cuatro tramos(http://www.nodo50.org/ecologistas.cadiz/EACadiz/sitioEACadiz/dosbahiasmap1.html). Tras las lluvias de las últimas semanas, parte de del camino está impracticable, pasos inundados, fango, puentes destrozados fueron algunas de las inoportunidades. Aún así y con mucho empeño conseguimos acabar el tramo desde Puerto Real hasta la cola del pantano del Celemín en Benalup.
Tras pasar la noche en la trastienda de la Venta Estudillo y convencernos de lo complicado que resultaría atravesar el Parque, tal y como nos detallaban sobre el terreno los vecinos del lugar, decidimos cambiar de idea y poner rumbo a Vejer por el paso de la presa del pantano.
Recorrimos parte de la desecada Laguna de la Janda, tomando uno de los caminos que trascurre por la finca de las Lomas rumbo a la pedanía de Varelo, no sin antes conversar "amablemente" con el señor guarda sobre la mejor forma de salir "pitando" de la finca, al cual le agradecinos las indicaciones para continuar nuestro camino.

Tras Varelo, entramos en Jandilla entre lentiscos y acebuches, entre caballos y toros bravos, entre el azul y el verde que te quiero verde. No hay nada que te haga más libre que el silencio y la soledad que te brinda la vida que ejendra la Naturaleza. Un buen ejercicio para todo el cuerpo.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Un lugar, un tiempo, un recuerdo.

Mi primeras letras en este blog es para el lugar que me ha visto crecer: Santa Lucía. Pequeña pedanía rural del término municipal de Vejer de la Frontera. También llamada antiguamente Los Molinos, por contar con siete molinos harineros datados históricamente del siglo XVI cuya energía para el trabajo la obtenian de la fuerza del agua.

Gracias a este vital elemento, de gracia fresca, sinuosa y alegre, Santa Lucía es un entorno donde la Naturaleza es la principal protagonista. Paraje natural que invita al paseo, al conocimiento y al descubrimiento. Eso si, recomiendo al lector interesado que venga provisto de buen calzado, pantalón largo y tiempo, ya que actualmente la zona esta olvidada por la Dios-incracia gubernamental que mira a mi Santa desde las nubes.

Desde el vecino pueblo es posible bajar por un bonito y estrecho camino, bien llamado "de herradura", camino rural de acceso de los vecinos de Santa Lucia y la Muela al pueblo, bien al mercado o bien a sus fiestas, y también por los vecinos de Vejer para hacer uso de cuantos saltos de agua había en el camino y de tan agraciados bienes que en sus huertas se daban.

Dicho camino actualmente está indicado una vez que se abandona el pueblo por la llamada cuesta de la cantera. El caminante verá en el margen izquierdo de la carretera dichas indicaciones de madera en las que se detalla la dirección y distancia del tramo.

La única advertencía al caminante llega al cruzar la N-340 al finalizar el tramo previo a la entrada a la pedanía de Santa Lucía. A los ingleses poco habituados a este Sur de Sures, que por favor miren primero a su izquierda (sonrisa).

Nada más, disfruten del camino y de paso tomense una copa de manzanilla y una tapita en la Venta El Toro.